10 razones por las que mi peque se despierta por la noche

Es la eterna pregunta que se hacen prácticamente el 100% de los padres en algún momento ¿Por qué se despierta tantas veces en mitad de la noche? ¿Será normal? ¿Estaré haciendo algo mal? ¿Puedo hacer algo que disminuya estos despertares?

Lo primero que debemos saber


Que un peque se despierte en mitad de la noche es NORMAL.

Todos hemos oído hablar de bebés que desde los 2 meses duermen muchas horas del tirón. Durante el embarazo, incluso, idealizamos que nuestro bebé será uno de ellos. Pero la realidad es que estos bebés, son una excepción. La mayoría se despiertan varias veces en la noche y, a medida que van creciendo, estos despertares disminuyen.

Cuando los bebés nacen, sólo tienen 2 fases de sueño: sueño tranquilo y sueño profundo. A medida que van creciendo, van incorporando más fases de sueño REM y NO REM. Y a los 5 meses, aproximadamente, ya tienen las mismas fases que un adulto, aunque sus ciclos serán mucho más cortos que los de éstos.

Tanto en adultos como en niños, cuando termina un ciclo de sueño, se produce un microdespertar. En los adultos, la mayoría de las veces, estos son inconscientes y enlazamos con el siguiente ciclo sin darnos cuenta. En los niños, muchas veces entre un ciclo y otro, se produce un despertar consciente y para volverse a dormir, necesitará de nuestro apoyo.

Entonces, ¿de qué depende que esos despertares se hagan conscientes o no?

Veamos las causas más frecuentes por las que se despiertan nuestros peques:

EDAD


Como hemos dicho anteriormente, el sueño es madurativo. Hasta los 3-4 meses no siguen una pauta de sueño regular, sino que cada día es variable con respecto a los anteriores. Esto pasa porque no tienen aún ritmo circadiano y sus ciclos de sueño se componen aún de 2 fases.

A partir de los 5 meses, dado que sí tienen sueño diurno y nocturno, se suele empezar a organizar de manera espontánea y ya siguen una pauta más estable de siestas y horarios. Sin embargo, a esta edad se incorporan todas las fases de sueño de los adultos y en la transición entre una fase y la otra, pueden aumentar los despertares.

Frecuentemente hasta los 9 o 12 meses, los peques tienen algún despertar nocturno. Aunque a esta edad, ya comienzan a tener que ver más con los hábitos externos de conciliación que con su capacidad para dormir del tirón. Por dicho motivo, este es un buen momento para comenzar un plan de sueño y enseñarle a ser independiente para conciliar el sueño en los despertares.

HAMBRE


La alimentación es una necesidad básica de todos los bebés y niños. La lactancia, tanto materna como artificial, debe ser a demanda, así que no debemos escatimar a la hora de alimentarle, tanto en el día como en la noche. Además, se ha demostrado que la lactancia materna por la noche favorece el sueño nocturno (tanto de la madre como del bebé) y mejora la producción de leche durante todo el día.

Ahora bien, la necesidad de alimentación que tiene un peque se mide en ciclos de 24 horas. Esto quiere decir que, un peque que come muy poco durante el día, necesariamente compensará con más tomas nocturnas lo que no haya consumido. Y, por otra parte, un peque que ha comido en exceso por la noche, estará inapetente y poco interesado en alimentarse por el día y probar alimentos nuevos.

Por todo ello, debemos evaluar si nuestro peque nos está pidiendo alimento por la noche porque verdaderamente lo necesita, o si la succión está siendo un apoyo de sueño, lo que le está llevando a realizar demasiadas tomas nocturnas. Si esto último sucede, además puede repercutir en su alimentación complementaria en el día.

ESTÁ INCÓMODO


Hay niños que son especialmente sensibles y pueden despertarse por algún tipo de incomodidad. Lo más frecuente suele ser por pañal sucio o excesivamente mojado. Si el pañal está sucio de caca, siempre deberemos cambiárselo. Intentaremos realizar esta operación, con la mínima luz posible y con poca interacción con el bebé para que no se espabile demasiado. Si sólo tiene pis, pero notamos que desborda el pañal, podemos probar con una talla más, que absorberá mayor cantidad de pis. O de nuevo, valorar si está haciendo demasiadas tomas que le llevan a orinar en exceso en la noche.

También podemos tener en cuenta otros elementos como:

  • Usar pijamas de tejidos suaves y sin etiquetas.
  • Utilizar sacos de dormir adecuados a la temperatura de la habitación: los hay desde tejido muy fino, tipo sábana para el verano, a tejido muy gordo para temperaturas menores de 18 grados. Suele ser un elemento muy recomendable, ya que, les ofrece libertad de movimiento sin destaparse continuamente y sin riesgo de que se enrollen entre la manta.

AMBIENTE NOCTURNO NO ADECUADO:


Debemos valorar los diferentes aspectos del ambiente que pueden influir en que aumenten los despertares:

  • Temperatura: idealmente entre 18 y 22 grados. Aunque en verano, con temperaturas  de 24-25 grados, pueden sentirse cómodos si están poco abrigados.
  • Oscuridad: los ambientes con demasiada luz pueden provocar más despertares o dificultad para enlazar un ciclo con el siguiente.
  • Silencio: si hay demasiado ruido en la habitación, podemos recurrir a los ruidos blancos para amortiguarlo, sobre todo en las siestas o al principio de la noche.
  • Tranquilidad: eliminar los objetos estimulantes (con muchas luces o sonidos) de la habitación en la que esté durmiendo y de la rutina de la noche.

DOLOR


Cualquier dolor puede hacer que los despertares en la noche aumenten significativamente. Debemos pensar en ello, si nuestro peque de repente cambia su pauta de sueño habitual.

Los más frecuentes son:

  • Los cólicos: durante los primeros meses, hasta que el intestino madura, puede producirse acumulación de gases en el intestino, lo que genera una gran molestia en el bebé.
  • Los dientes: con la salida de los dientes es muy frecuente que empeoren las noches durante varios días. Suele ocurrir, justo antes de que veamos que el diente ha salido, cuando está “rompiendo” la encía. Por este motivo, a veces no lo relacionamos.

ALGUNAS ENFERMEDADES


Hay determinadas enfermedades que afectan de manera directa al descanso y sueño del bebé.

Algunos ejemplos de ellas son:

  • Reflujo gastroesofágico
  • Apnea obstructiva

Hablaré de ellos en otro artículo.

SOBRECANSANCIO


Como hemos hablado en multitud de ocasiones, el sueño nocturno está directamente relacionado con el sueño diurno. Un peque que no duerme suficientemente durante el día generará picos de cortisol para mantenerse despierto. Estos, afectarán a su capacidad de conciliar el sueño a primera hora de la noche y producirán un sueño intranquilo y poco profundo, aumentando los despertares muy frecuentemente.

DEMASIADO SUEÑO DIURNO


A veces esto es la consecuencia de las malas noches. Un peque que, por algún motivo, no consigue descansar adecuadamente por la noche, de repente, se duerme varias siestas MUY largas en el día para compensar ese cansancio. Esto le llevará a tener poca presión de sueño en la noche, y vuelta a empezar.

Debemos buscar el equilibrio entre el sobrecansacio y el exceso de sueño diurno. Muchas veces aquí está la clave.

REGRESIÓN


Las regresiones del sueño ocurren en todos los niños, son inevitables, y forman parte de la maduración del sueño.

Normalmente están relacionadas con hitos del desarrollo, nuevos aprendizajes y habilidades. Por eso creo que el nombre está mal puesto; no deberían llamarse regresiones, sino “progresiones”, ya que indican un avance en el desarrollo de nuestro peque.

También existen otras regresiones que no están relacionadas con el desarrollo, sino con otras circunstancias externas, como puede ser por enfermedad o cambios emocionales importantes (llegada de un hermano, comienzo de la escuela, mudanzas o viajes,…).

Podéis encontrar un artículo muy completo sobre etapas y regresiones en mi blog.

UTILIZAR ALGUNA MULETILLA PARA DORMIR


Y, por último, pero no por ello menos importante, las muletillas o apoyos de sueño.

Son aquellos apoyos que el peque necesita para dormirse. Si se ha dormido de una determinada manera o en un lugar determinado y luego esto cambia, los despertares se harán conscientes y reclamará volver a la situación de partida para poder volver a conciliar el sueño.

Si la familia al completo se siente cómoda dando al peque este apoyo, no existe problema alguno. Pero si, el hecho de que el peque reclame varias veces en la noche esta muletilla supone la falta de descanso para algún miembro, podemos buscar la manera de eliminarlos progresivamente, de una forma flexible y respetuosa para todos.

Padre y bebé en despertar nocturno

Conclusión

Los despertares nocturnos son frecuentes y normales en los peques hasta que se produce una maduración completa del sueño (entre los 5 y 7 años).

Dicha maduración consiste en la capacidad para enlazar un ciclo de sueño con el siguiente sin que, el microdespertar que produce este salto, se haga consciente.

Hay algunos elementos que pueden favorecer la frecuencia de los despertares en los peques y si incidimos en ellos, veremos una mejoría considerable en su capacidad para enlazar varios ciclos de sueño seguidos. Esto, lógicamente, repercutirá en el descanso de toda la familia.

Si necesitas ayuda para dar con la causa o las soluciones a estos despertares, puedes solicitar una consulta gratuita conmigo y contarme tu caso.


Emma Salado, coach sueño bebé

¿Puedo ayudarte?

Soy Emma Salado, matrona y coach de sueño infantil.

¿Tu bebé no duerme bien? ¿Estás preocupada y no sabes qué más hacer? ¿Sus problemas de sueño están afectando a toda la familia?

Creo que puedo ayudarte. Contacta conmigo y te cuento cómo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros para recopilar información que ayude a optimizar tu visita. No se utilizarán las cookies para recoger información de carácter personal. Puedes aceptar o rechazar su uso siempre que lo desees. Más información en la política de cookies

Los ajustes de cookies en esta web están configurados para «permitir las cookies» y ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues usando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en «Aceptar», estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar