¿Cómo afecta la depresión posparto al sueño del bebé?

Los trastornos de ánimo son muy comunes y frecuentes en el posparto. Debemos ser capaces de identificarlos y saber cuándo son normales y cuándo debemos pedir ayuda profesional para solucionarlos.

¿Qué es la depresión posparto?


Es un trastorno del estado de ánimo que ocurre durante el primer año tras el parto. Puede ir desde formas leves y autolimitadas, hasta formas muy graves, en las que se necesitará ayuda profesional para superarla.

¿Cuáles son las causas?


El riesgo que existe de desarrollar un episodio depresivo durante los meses posteriores al parto se incrementa al triple, respecto al riesgo que puede existir durante el resto de la vida, y son muchas las causas que pueden contribuir a esto. Numerosos estudios han intentado vislumbrar los motivos de dicho riesgo.

La mayoría de los estudios, proponen que se trata de una interacción de diversos factores que sitúan a la madre en una situación de vulnerabilidad: la disminución de valores hormonales que ocurre tras el parto, junto con el cansancio y la vivencia del parto, así como el drástico cambio de vida que supone la crianza, son la combinación perfecta para que aflore cualquier trastorno de ánimo en el posparto.

Algunos antecedentes personales y familiares pueden tener mayor predisposición a que estos trastornos se intensifiquen y sean más graves:

  • Antecedentes familiares de trastornos de ánimo.
  • Antecedentes personales de ansiedad o depresión en cualquier otro momento de la vida.
  • Antecedentes de depresión en el embarazo o en un posparto anterior.
  • Falta de apoyo social.
  • Embarazo no deseado.
  • Complicaciones en el parto o acontecimiento vital estresante.
  • Dificultades económicas.

Sin embargo, muchas mujeres sufren trastornos del estado de ánimo en el posparto sin reunir ninguno de estos requisitos. Recientes investigaciones han resaltado la realidad de que la falta de sueño es un factor predisponente en la depresión en padres. De hecho, estos estudios han demostrado que dormir menos de 4 horas de corrido en un sueño reparador, incrementan las posibilidades de sufrir depresión en cualquier persona.

Maternity blues


Es la forma más leve de los trastornos de ánimo en el posparto.

Normalmente, sucede durante los diez primeros días tras el parto, siendo el pico de síntomas en torno al tercer y quinto día. Suele remitir en las 2 primeras semanas.

La prevalencia aproximada oscila en torno al 40‐60%, aunque algunos estudios refieren que esta cifra puede ser mayor.

El origen de su aparición se debe a diversos factores:

  • Componente hormonal: En el que se produce una disminución de los estrógenos y la progesterona de forma brusca tras el parto.
  • Componente emocional: Los cambios físicos, el cansancio, la responsabilidad, unidos al cambio de vida y a ciertas expectativas no cumplidas.

Los síntomas que aparece son:

  • Cansancio.
  • Pena.
  • Ganas de llorar sin motivo.
  • Sensibilidad extrema.
  • Dificultad para dormir.
  • Sentimiento de inutilidad respecto a los cuidados del bebé.

Depresión posparto:


Es mucho menos frecuente (entre un 10 – 15%) pero sus síntomas son más graves y mantenidos en el tiempo. Ocurre con mayor frecuencia los primeros 6 meses tras el parto, aunque puede aparecer dentro del primer año.

Algunos de los síntomas más comunes son:

  • Disminución de la atención y la concentración.
  • Pérdida de confianza y sentimiento de inferioridad.
  • Ideas de culpa y de inutilidad.
  • Perspectiva sombría del futuro.
  • Pensamientos o actos suicidas o autoagresiones.
  • Trastornos del sueño.
  • Pérdida del apetito.

Es MUY importante detectar los síntomas lo antes posible y consultar con un profesional. Muchas mujeres se avergüenzan de sentirse así y tienden a ocultar o negar los síntomas.

Para solucionarlo, es necesario un tratamiento multidisciplinar profesional y farmacológico (estos fármacos son compatibles con la lactancia). Es esencial iniciarlo lo más tempranamente posible.

¿Cómo afecta al bebé?


Hay muchas razones importantes por las que una nueva madre con depresión o ansiedad debe recibir ayuda lo antes posible. Si permanece deprimida o ansiosa, existe un mayor riesgo de que sus hijos desarrollen alteraciones psicológicas, neurológicas o de comportamiento, y hay un impacto negativo en el matrimonio y en la dinámica familiar.

Se ha demostrado que los bebés de madres deprimidas a menudo pesan menos, tienen menos expresiones faciales y el ritmo cariaco más alto. Si los síntomas de la depresión se mantienen en el tiempo, pueden desarrollar un apego inseguro, tener problemas para relacionarse con otros niños y mayor riesgo de sufrir trastornos afectivos, entre otras muchas cosas…Y todo esto como no, va a afectar de manera directa a su capacidad para conciliar y mantener un sueño de calidad.

¿Qué podemos hacer?


Lo primero de todo reconocer y pedir ayuda. No hay ningún motivo para avergonzarse por tener estos sentimientos a flor de piel y tenéis mucho que ganar (toda la familia) si te pones en manos de un profesional.

Algunas herramientas útiles durante el posparto son:

  • Procura mantener una vida sencilla los primeros días tras el parto, con tranquilidad y pocas visitas a las que atender.
  • Expresa tus sentimientos. Date permiso para dejarlos fluir (todos). Es un periodo de mucha labilidad emocional y, tanto reír como llorar, son muy válidos, aunque entre ambos, sólo haya unos segundos de diferencia.
  • Si el parto no ha sido como esperabas o ha sido traumático para ti, es necesario que lo cuentes y lo verbalices. Incluso pedir explicaciones y ayudarte a entender ciertas actuaciones que se realizaron, puede ser necesarias para aceptarlo y superarlo.
  • Prioriza tu descanso. Los primeros días son muy duros a nivel físico. Puedes estar agotada tras un parto largo. A veces tendrás dolor si ha terminado en cesárea o con muchos puntos en el periné. Además, la lactancia materna los primeros días va a demandar muchas horas de ti. Olvida o delega el resto de obligaciones omo limpiar, hacer la comida…
  • Ten al bebé cerca. En este momento no necesitas que nadie cuide del bebé, lo que necesitas es que el resto, cuiden de ti.
  • Se ha demostrado que el contacto piel con piel y la lactancia materna, actúan como factores protectores. A menudo cuando se verbalizan estos sentimientos, la gente de nuestro alrededor, te recomienda sustituir alguna toma de pecho por biberón o cuidar ellos del bebé. ¡No! No es la solución y no es lo que os beneficiará a largo plazo.
  • Cuídate y déjate cuidar. Procura encontrar pequeños momentos para hacer algo que te haga sentir bien. A veces simplemente es una ducha y un poco de colorete lo que necesitamos para vernos bien el resto del día.
  • Sal de paseo. La luz solar tiene efectos directos en la secreción de serotonina. Esta hormona se encarga del estado de ánimo, entre muchas otras cosas. Además, a tu peque le vendrá muy bien para la reabsorción de la bilirrubina.
  • Mantén una alimentación saludable, en la que se incluyan ácidos grasos omega 3 y omega 6, hierro y zinc. Se han demostrados que éstos tienen efectos beneficiosos directos en la prevención de la depresión posparto y la recuperación de la anemia. Algunos de estos alimentos son el pescado azul, los frutos secos o los lácteos.
  • Busca una tribu con la que compartir experiencias y desahogarte. En ella te darás cuenta, que tus problemas son más comunes de los que crees y no te sentirás juzgada por expresar tus sentimientos libremente.
  • Confía en ti. Eres la mejor madre para tu hijo. La única que él quiere y necesita. No te compares con otras madres, ni siquiera te compares contigo misma en otro posparto. No es justo y no te hará ningún bien. Cada parto, cada hijo, cada crianza son y se merecen ser únicos.

Conclusión

Los trastornos de ánimo en el posparto, es un problema que afecta a un gran número de mujeres. Muchos de ellos, se resolverán los primeros días tras el parto, pero algunos pueden agravarse y mantenerse en el tiempo. Debemos estar atentos a los síntomas de empeoramiento y consultar con los profesionales indicados si esto pasa.

La falta de un sueño reparador es un factor predisponente para la depresión posparto. Por otra parte, el hecho de que la madre sufra depresión posparto afecta directamente al sueño del bebé. De tal manera, que esto se convierte en un círculo vicioso, cada vez más complicado del que salir.

El posparto es una etapa dura y complicada, en la que la pareja experimenta un cambio de vida importante y necesita un tiempo para adaptarse. Siguiendo los consejos de este artículo, espero que consigas disfrutar día tras día un poco más, de todo lo que está por llegar.

Y si necesitas mi ayuda, ¡aquí estoy!

madre con depresión posparto

Emma Salado, coach sueño bebé

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Soy Emma Salado, matrona y coach de sueño infantil.

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