Claves para el inicio de la lactancia materna exitosa

La lactancia materna tiene importantes beneficios para el recién nacido y para la madre, además es mucho más económica y sostenible que la lactancia artificial. Actualmente, todas la formulas artificiales intentan, (ninguna lo consigue ni por asomo) parecerse lo máximo posible a la leche materna.

La leche materna es, el ejemplo a seguir y el objetivo de cualquier fórmula artificial

Sin embargo, durante décadas hemos visto como las cifras de lactancia materna disminuían de manera aplastante. ¿Qué ha sucedido? ¿Por qué se han reducido tan drásticamente si sabemos que es lo mejor para nuestros bebés?

Algunas de las causas son:

  • Hemos perdido gran parte de la habilidad para saber dar de mamar a nuestros bebés. La cultura del biberón que hemos vivido durante décadas ha hecho que la mayoría de nosotras, no hayamos visto nunca a una mujer dando el pecho. La lactancia es una habilidad que se aprende muchas veces a través del ejemplo y la experiencia. Claramente, hay punto instintivo es todo el proceso, pero necesitamos de una tribu a nuestro alrededor que nos haga conectarnos con él.
  • Una formación muy deficiente de los profesionales sanitarios durante décadas, en las que la recomendación de darle “un apoyo” era el pan nuestro de cada día, unido a la falta de conocimientos y habilidades para ayudar a las mujeres con problemas de lactancia.
  • La conciliación laboral. Sin duda, la incorporación de la mujer al trabajo ha sido un determinante clave en el cambio de estilo de lactancia y de crianza. Tener que incorporarnos de una baja maternal, en el mejor de los casos a los 5 meses, es algo determinante a la hora de escoger el tipo de lactancia o tener que abandonarla mucho antes de los que nos gustaría

Pero no todo está perdido. Afortunadamente todo esto está cambiando. Cada vez hay más profesionales implicados en la lactancia materna. Nos hemos formado con gran esfuerzo por nuestra parte en cuanto a tiempo y dinero, ya que la formación de base que te dan en la carrera es bastante deficiente.

Además, se han creado muchos grupos de apoyo a la lactancia de madres que ayuda a otras madres que, junto a un buen asesoramiento profesional, formarán el tándem perfecto para conseguir el éxito.

¿Qué podemos hacer para comenzar la lactancia con buen pie?


A continuación, os dejo unos puntos clave durante los primeros días, que nos ayudarán a establecer la lactancia materna adecuadamente. Por supuesto, todo esto debe estar unido a un entorno personal y profesional que apoye a la díada madre-bebé a conseguir nuestro objetivo.

Lactancia en la primera hora de vida:

Es fundamental NO POSPONER, NO ESPERAR. Da igual el tipo de parto, si ha sido vaginal, instrumental o cesárea, debemos procurar realizar piel con piel y permitir un agarre espontáneo del pecho.

Durante las primeras 2 horas de vida, el bebé va a estar muy activo y tendrá reflejos innatos que le invitan a buscar el pezón y engancharse. Tras estas 2 primeras horas, se dormirá y nos costará mucho despertarle y conseguir este primer enganche al pecho.

Además, este enganche temprano, favorece la liberación de oxitocina, mejorando la contracción del útero y disminuyendo el sangrado de la madre. La oxitocina es la hormona del amor, ella favorece la conexión mamá-bebé y posteriormente, ayudará con el reflejo de eyección de la leche.

Si no es posible porque mamá y bebé están separados, es importante comenzar a estimular el pecho con sacaleches en estas primeras horas.

Tomas frecuentes:

  • Asegurar al menos 12 tomas al día
  • Los primeros días NO es a demanda sino, A OFERTA. No es necesario esperar a que el bebé llore para ofrecerle el pecho, el llanto es un signo tardío de hambre. Con los días, aprenderás a identificar los signos precoces: búsqueda leve, quejido suave, o succión suave de los puños.
  • Hacer piel con piel ayuda a estimular el hambre si están muy dormidos y mejorar el enganche adecuado
  • Es normal que las tomas sean caóticas y que haya mayor número de ellas en la noche.

Tomas indoloras:

Algunos de los signos que nos indican un agarre incorrecto son:

  • Existe dolor en las tomas: la lactancia materna no debería ser dolorosa. Quizás alguna molestia durante los primeros días al inicio de la toma (no más de 10 segundos), pero nunca un dolor intenso que haga temer a la próxima toma
  • Hay mastitis, obstrucciones, perlas de leche
  • El bebé no está ganando peso adecuadamente
  • El bebé está inquieto y se queja cundo está haciendo una toma
  • Tomas muy largas, el bebé no parece saciado
  • Baja producción de leche
  • Sobreproducción de leche

En este punto es ESENCIAL, rodearte de profesionales formados y actualizados en lactancia materna que te ayuden y te apoyen. Es necesario que visualicen una toma del bebé, en busca signos de una adecuada transferencia de leche y una succión eficaz del bebé.

Evitar las interferencias: ni suplementos, ni chupetes, ni biberones

La lactancia necesita tiempo para instaurarse. Hay muchos pequeños aspectos que deben regularse entre mamá y bebé para que comience a rodar. Es NORMAL una pérdida de peso fisiológica (no más del 10%) los primeros días.

Debemos procurar no introducir ningún tipo de suplemento si no es estrictamente necesario. Y, en el caso de que lo sea, administrarlo de una manera adecuada, evitando el uso de tetinas hasta que no esté completamente instaurada. La introducción muy pronto de chupetes o biberones puede derivar en una confusión entre la tetina y el pezón. Esto implica que el peque acomodará la posición de su boca de manera diferente y tendrá una forma de succión distinta. Además, el gran flujo del biberón puede hacer que se vuelvan más “cómodos” a la hora de hacer una toma. Todo esto, llevará a una menor estimulación del pecho, con la consecuente menor producción de leche por parte de la madre, entrando en un círculo vicioso, necesitando cada vez más leche artificial y terminando, muy probablemente, con la lactancia.

¿Cómo saber si está comiendo lo suficiente?


Ante todo, confía. En tu cuerpo y en el instinto de tu bebé. Si los primeros días, hacéis tomas frecuentes, sin dolor y el estado general del bebé es bueno, todo hace pensar que todo va por buen camino.

Vigila micciones y deposiciones

  • La primera caca que realizan se llama meconio, es de color negro verdoso y MUY pegajoso. Después, serán color verdosas y, finalmente, amarillo mostaza, líquidas y con grumos. Esa es la caca normal de un bebé lactante
  • La frecuencia es muy variable. Lo normal es que hagan caca prácticamente después de cada toma, pero depende mucho del ritmo intestinal de cada niño. Idealmente, 2 o 3 en el día, nos indican un aporte suficiente
  • La frecuencia de los pises también irá en aumento hasta llegar a 6-8 al día

Vigila el peso, pero no en exceso

El control del peso es un buen indicador de cómo está funcionando la lactancia, pero no debemos obsesionarnos demasiado con él. De hecho, si todo está yendo bien, yo recomiendo no pesar al bebé nada más que en las revisiones que le harán en el centro de salud.

  • Como os decía, es normal una pérdida de peso de menos del 10 % en los primeros días. Este peso debe recuperarse, aproximadamente a los 15 días. No obstante, si ha costado instaurar la lactancia y vemos que el bebé ha comenzado a ganar peso más tarde, podemos darle unos días más hasta su recuperación por completo
  • Una vez instaurada la lactancia, la ganancia normal es de unos 150 gr a la semana, aunque como os digo, yo no recomiendo pesarle todas las semanas, ya que esto puede ser variable entre una semana y la siguiente
madre dando lactancia

Conclusión

La OMS recomienda lactancia materna EXCLUSIVA hasta los 6 meses de edad, seguida de introducción de la alimentación COMPLEMENTARIA hasta los 2 años o más.

Para conseguirlo, necesitamos una red de apoyo profesional y personal que nos aporte 4 pilares fundamentales: información, confianza, apoyo y experiencia.

Es importante que ambos miembros de la pareja estén informados durante el embarazo y consigan encontrar esta red, que le ayudará a vivir la experiencia de manera positiva.


Emma Salado, coach sueño bebé

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Soy Emma Salado, matrona y coach de sueño infantil.

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