
Regresión del sueño en bebés: etapas y crisis por edades
¿Tu bebé se despierta más de lo normal?
Muy probablemente está viviendo una regresión del sueño. Son crisis de sueño ligadas al desarrollo que todos los bebés atraviesan en momentos concretos — 6 semanas, 4, 8, 12, 18 y 24 meses — y tienen solución.
Etapas del sueño en bebés
Tened en cuenta que las edades son orientativas y que cada peque lleva su ritmo — las variaciones en los hábitos de sueño son completamente normales. Las regresiones no aparecen de golpe: son progresivas y los periodos se solapan.
Todos los consejos que aquí os doy deben adaptarse a la forma de crianza de cada familia y al temperamento y personalidad de vuestro peque. Vosotros, como padres, sois quienes mejor conocéis a vuestro hijo y sabréis identificar qué rutinas de sueño y qué apoyos funcionan mejor para él.
Mi mayor consejo es que seáis coherentes con vuestras decisiones. Si actuáis con cariño, empatía y determinación, veréis los resultados muy pronto.
¿Qué es la regresión del sueño en bebés?
Las regresiones del sueño son inevitables: ocurren en todos los bebés y forman parte de la maduración del sueño. Yo prefiero llamarlas «progresiones», porque coinciden con hitos del desarrollo, nuevos aprendizajes y habilidades.
No todos los bebés las vivirán a la misma edad ni con la misma intensidad. Si notáis un empeoramiento en el sueño de vuestro peque, buscad en esta guía la regresión más cercana a su edad.
También existen crisis de sueño provocadas por causas externas — enfermedad, llegada de un hermano, inicio de la escuela, mudanzas — que no están ligadas al desarrollo. En estos casos el bebé puede retroceder temporalmente en hábitos de sueño ya adquiridos. Mi recomendación: paciencia, mantened las rutinas establecidas y no introduzcáis nuevos apoyos.
Si sientes que las regresiones se están alargando demasiado o que el sueño de tu bebé no mejora, nuestras asesorías de sueño infantil pueden ayudarte. Somos matronas especializadas y trabajamos con el Método SIRA, sin dejar llorar al bebé. → Ver planes de asesoría de sueño infantil
¿Qué son las ventanas de sueño?
Las ventanas de sueño son los períodos de vigilia que el bebé puede estar despierto entre siestas sin llegar al sobrecansancio. Dependen de la edad y conocerlas es clave para establecer rutinas de sueño saludables, respetar su ritmo circadiano y favorecer un descanso diurno y nocturno de calidad.

Sueño en bebés de 0 a 6 meses
Los 3 primeros meses: sueño del recién nacido
Por fin tenéis a vuestro peque con vosotros y vuestra vida cambia por completo. Es una época de adaptación mutua en la que, para mí, hay tres objetivos claros: recuperar a la madre física y psicológicamente, instaurar la lactancia materna si es vuestra decisión, y crear un apego seguro con vuestro bebé.
¿Qué podemos hacer para lograrlo?
- Descansar: siempre que el bebé duerma, descansad. Pedid ayuda para las tareas domésticas.
- Lactancia a demanda: de día y de noche, sin restricciones. Si algo no va bien, buscad asesoramiento cuanto antes.
- Piel con piel y mimos: sin restricciones, tanto de la mamá como de la pareja. El contacto físico favorece el vínculo y el apego.
- Hablarle, cantarle, pasearle, portearle: todo suma para la creación del vínculo.
¿Cómo es el sueño los primeros 3 meses?
Las tomas son muy frecuentes y, por lo tanto, los despertares nocturnos también. Es normal. Estad atentos a las señales de sueño del bebé e intentad que no se duerma siempre de la misma forma ni con la misma persona. Podéis alternar carrito, mochila, piel con piel o cuna.
Nuevas rutinas de sueño y siestas
A esta edad ya conocéis mejor a vuestro peque y el apego seguro suele estar consolidado. Reconoceréis con más facilidad sus señales de sueño y la lactancia materna ya estará instaurada en la mayoría de los casos.
En esta etapa los bebés empiezan a diferenciar el día de la noche y a entender rutinas de sueño sencillas. Si alguna siesta la hace en cuna, comenzad a ponerle a oscuras y en silencio para favorecer el descanso y que empiece a asociar la cuna con algo positivo.
Podéis empezar a dar las tomas al despertar de las siestas y no siempre antes de dormirse. Si vuestro peque tiene reflujo o cólicos, podéis portearle cuando esté incómodo, pero aseguraos de que también hace siestas sin movimiento.
Regresión del sueño de las 6 semanas
Etapa de crecimiento
Esta regresión coincide con un bache de crecimiento y una crisis de lactancia: tu peque pegará un estirón y sus necesidades de alimentación aumentarán. La solución es lactancia a demanda — barra libre de pecho. No te asustes: la producción se adaptará y las tomas volverán a espaciarse.
No es el momento de introducir suplementos ni ayudas: si sacias al bebé con otro alimento, no estimulará el pecho lo suficiente y la producción no aumentará.
Lo más importante en estos días es el descanso y la alimentación de la madre. El resto puede esperar.
Etapa de interacción
A esta edad tu bebé empieza a interactuar más con el mundo y se estimula con mayor facilidad, lo que hace que llegue muy cansado a la tarde: aparece la temida «hora bruja».
La hora bruja es ese momento en el que el peque llora, pide pecho pero se suelta, quiere brazos pero en movimiento… Simplemente está tan cansado que no puede dormirse.
Consejos para superar la regresión de las 6 semanas
- Intentad que duerma más horas durante el día y con mejor calidad. Es buen momento para introducir una siesta a oscuras, sin ruido y sin movimiento.
- Reducid los estímulos a última hora de la tarde: bajad luces, poned música suave o ruido blanco y evitad visitas en esas horas.
- Portear puede ser una buena solución si quiere brazos en movimiento constantemente — os dejará las manos libres y cuidará vuestra espalda.
- Masajes y baño pueden ayudar… o no, depende del bebé.
- No confundáis con cólicos: el llanto por cólico es inconsolable, no se calma con pecho ni con brazos y no siempre coincide con este horario.
«No tengáis miedo de actuar como vuestro peque os pida: no le estáis malcriando, sino dándole lo que necesita en ese momento.»
Sueño en bebés de 6 a 8 meses
Las siestas a partir de los 6 meses
A partir de los 6 meses los bebés pasan de 3 a 2 siestas de forma natural, eliminando poco a poco la última siesta de la tarde. No forcéis este proceso: un buen sueño diurno mejora el sueño nocturno, aunque parezca lo contrario.
Cuando desaparezca la tercera siesta, ajustad los horarios: habrá que adelantar la hora de acostarse.
Es una época de ajustes de rutinas de sueño. Tomad en cuenta que aunque los horarios están condicionados por la cultura y los hábitos de cada familia, los bebés se guían por los ritmos circadianos de luz y suelen tener un cronotipo matutino — madrugadores y con hora de dormir temprana.
Hitos importantes de esta etapa
- Comienza la alimentación complementaria: podéis elegir entre triturados o BLW, pero estad atentos a posibles alergias y aseguraos de ofrecer una alimentación rica en hierro.
- Dentición: la salida de los dientes puede empeorar el sueño. Cada peque lleva su ritmo.
- Gateo y volteo: si el bebé se voltea dormido y se pone boca abajo, no le recoloqueís. La postura boca abajo solo es factor de riesgo de muerte súbita cuando son los padres quienes colocan al bebé en esa posición y el bebé aún no sabe cambiarse solo.
Muchos peques viven una crisis de sueño a los 7 meses que no está directamente ligada a las regresiones principales pero que comparte los mismos síntomas: más despertares, resistencia a dormir y mayor necesidad de contacto. Si lo estáis viviendo, los consejos de la regresión de los 8 meses os serán de ayuda.

Regresión del sueño de los 4 meses
¿Por qué ocurre la regresión de los 4 meses?
Entre los 4 y los 6 meses el sueño se consolida: se regula el ritmo circadiano, aumenta el sueño nocturno y las siestas se estabilizan en número y horario.
Al mismo tiempo, entre los 4 y los 7 meses el sueño está en plena evolución: se añaden nuevas subfases hasta llegar a tener ciclos de 5 fases, lo que provoca más despertares nocturnos al saltar entre ellas.
Además, el sueño empieza a verse influido por estímulos externos del ambiente, lo que puede dificultar tanto la conciliación del sueño como su mantenimiento.
¿Qué síntomas vais a notar?
- Mayor dificultad para conciliar el sueño.
- Más despertares nocturnos: a partir de los 4 meses los bebés pasan a despertarse cada hora y media o dos horas.
- Mayor dificultad para dejarle solo una vez dormido.
Consejos para la regresión de los 4 meses
- Descanso diurno: estad muy pendientes de las señales de sueño y favoreced sus siestas.
- Detectad sus mejores horarios: en este periodo comienza a haber cierta estabilidad en las ventanas de sueño. Observarle varios días seguidos os ayudará a identificarlo.
- Ofreced diferentes apoyos: aún no está preparado para dormirse solo, pero podéis ir variando los apoyos para que no dependa siempre del mismo.
- Cread una rutina estable previa a dormir: un pequeño ritual repetido cada día le ayudará a reconocer el inicio del periodo nocturno y a mejorar sus hábitos de sueño.
- Practicar colecho: es frecuente que el bebé pida compañía y contacto. El colecho en condiciones seguras mejora el descanso familiar. Intentar pasarle a la cuna cada vez que se duerma puede aumentar su ansiedad y provocar más despertares.
«Entrar en esta etapa significa que tu peque está madurando y cambiando su forma de dormir. Es un buen momento para sentar las bases de unos buenos hábitos de sueño, pero dale tiempo para ir encontrando sus propios recursos para regularse.»
Regresión del sueño de los 8 meses
¿Por qué ocurre la regresión de los 8 meses?
A esta edad se producen grandes cambios a nivel físico, emocional y cognitivo, con nuevas habilidades que afectan directamente al sueño:
- Ansiedad por separación.
- Inicio del gateo y, en algunos casos, ponerse de pie.
- Dentición.
- Alimentación complementaria en pleno proceso.
- Transición de 3 a 2 siestas, con sobrecansancio al final de la tarde.
¿Qué síntomas vais a notar?
- Irritabilidad durante el día.
- Aumento de los despertares nocturnos y las tomas.
- Protestas a la hora de dormir.
Consejos para la regresión de los 8 meses
- Practicad las nuevas habilidades durante el día — gatear, ponerse de pie, tumbarse — para que tenga menos necesidad de hacerlo por la noche.
- Practicad la posición de tumbado durante el día: a veces aprenden a ponerse de pie pero no saben volver a tumbarse. Si ocurre en la cuna por la noche, intervenir lo menos posible.
- Evitad la sobreexcitación a última hora de la tarde: nada de pantallas, estímulos fuertes ni visitas en esas horas.
- Si por la noche empieza a gatear, no intervengáis salvo que llore o os reclame. Para ello preparad un entorno seguro: chichoneras, protectores de barrotes y, si se pone de pie, subid la barrera o bajad el colchón a la posición más baja.
- Cread una buena rutina de sueño y mantened la habitación a oscuras. Si introducís nuevos apoyos durante estos días, una vez pase la regresión volved a trabajar en ellos.
«Es una etapa en la que debemos demostrarles empatía y tener paciencia, pero sed consistentes con lo que habéis hecho hasta ahora. Si habéis dado algún paso atrás, en pocos días retomad el camino.»
Sueño en bebés de 9 a 12 meses
Hitos del desarrollo de 9 a 12 meses
A esta edad ya tienen 2 siestas bien instauradas. Es buen momento para incorporar rutinas de sueño y horarios de comidas — las tomas de lactancia materna siguen siendo a demanda.
A esta edad se ponen de pie y algunos empiezan a dar sus primeros pasos, lo que dificulta el momento de dormirles, especialmente si estáis trabajando el sueño autónomo en cuna.
Practica de día, descansa de noche
Practicad durante el día las nuevas habilidades motoras como si fuera un juego: dar palmadas en el suelo, tumbarse mamá o papá, y que el peque repita. Así por la noche, unas palmadas en el colchón le indicarán que es hora de tumbarse, sin conflicto y de forma divertida.
También comienzan a hacer la pinza y pueden ponerse el chupete solos. Practicadlo durante el día para que por la noche no necesiten vuestra ayuda.
Es buen momento para introducir un objeto de apego (doudou o similar) si aún no lo tiene — le dará tranquilidad a la hora de dormirse y en los despertares nocturnos.
La regresión de los 12 meses está cerca, pero suele ser bastante llevadera. Si mantenéis la consistencia, pasará pronto.
Regresión del sueño de los 12 meses
¿Por qué ocurre la crisis del año?
Aprenden a caminar y esto aumenta su actividad y excitación a lo largo del día, lo que les cuesta más relajarse para dormir.
Se ponen de pie en la cuna con mucha frecuencia.
Son muy sociables: descubren que ciertas acciones nos generan alegría y las repiten sin parar.
Pasan por una huelga de hambre porque el crecimiento se ralentiza — esto hace que aumenten las tomas nocturnas.
Resistencia a las siestas porque están muy activos. Si no hacen sus 2 siestas adecuadamente pueden llegar sobrecansados a la noche y aumentar los despertares nocturnos.
Consejos para la crisis de los 12 meses
Un buen ambiente nocturno y mantener la consistencia son las claves para pasar esta crisis sin demasiado conflicto familiar.
Aumentad la actividad durante el día y dejad que explore libremente. Adaptar el espacio con seguridad reducirá su necesidad de reclamar vuestra ayuda.
No eliminéis ninguna siesta — aún las necesita. Un buen descanso diurno es clave para una buena noche.
Si se despierta por la noche y camina, no intervengáis si no llora ni os reclama. Tened el ambiente adaptado y seguro.
No introduzcáis nuevos apoyos. Con paciencia y empatía, procurad que se duerma solo si ya era capaz de hacerlo.
Un buen ambiente nocturno y mantener la consistencia son las claves para pasar esta crisis sin demasiado conflicto familiar.

Sueño en bebés de 13 a 15 meses
Hitos del desarrollo de 13 a 15 meses
A esta edad aprenden a caminar de forma independiente y exploran el ambiente desde una altura nueva — todo es diferente a cuando gateaban.
Aumentan los requerimientos nutricionales. Si aún toman triturados, es el momento de hacer la transición a sólidos. La comida debe ser un momento divertido de exploración de texturas y sabores.
Las tomas siguen siendo importantes pero lo ideal es separarlas de las comidas principales, o dar primero la comida y después la toma.
Las siestas cuando pasan los 12 meses
Algunos peques a partir de los 12 meses empiezan a pelear la siesta de la mañana: no se duermen, tardan mucho o se despiertan enseguida. Aún es pronto para eliminarla — intentad mantenerla acortándola un poco (no menos de 45 minutos) y usando vuestras armas infalibles: carro, porteo…
La segunda siesta intentad que sea en cuna, a oscuras y en silencio — será más reparadora y evitará que llegue sobrecansado a la noche.
Sueño en bebés de 15 a 18 meses
La transición a una sola siesta
En esta etapa abandonan la siesta de la mañana. Los signos: luchan mucho para dormirse y si lo consiguen duermen muy poco rato. Lo normal es que sin esta siesta estén cansados antes de la hora — adelantad la siesta de la tarde y la hora de dormir unos días hasta que se adapten.
Serán días difíciles y el peque estará más irritable de lo normal — tened paciencia, empatía y asegurad sus horas de sueño diurno.
Intentad que la única siesta sea a oscuras y sin movimiento. Si se despierta pronto, intentad volverle a dormir. Si llega muy cansado a la noche tendrá más despertares nocturnos y pueden aparecer los temidos despertares tempranos.
Regresión del sueño de los 18 meses
¿Por qué ocurre la regresión del año y medio?
La regresión de los 18 meses puede durar entre 2 y 6 semanas.
Aparece un nuevo pico de ansiedad por separación y el peque ya sabe expresarse mejor — no se conformará tan fácilmente como antes.
Aparecen las primeras palabras: un hito clave del desarrollo que, como toda progresión, produce una regresión en el sueño.
Consolidación de 1 sola siesta: le costará unos días adaptarse y puede llegar demasiado cansado a la noche.
¿Qué síntomas vamos a notar?
- Pelea la siesta aunque se le ve muy cansado.
- Aumento de los despertares nocturnos.
- Resistencia a la hora de dormir.
Consejos para la regresión de los 18 meses
Calma y paciencia — intentad no recurrir a apoyos que ya hayáis superado.
Rutinas de sueño: mantened una rutina antes de acostarse, una mini rutina antes de la siesta y un buen ambiente nocturno. Si pasa a una sola siesta, las ventanas de sueño cambian y la ventana más larga será la de la mañana.
Sueño en bebés de 18 a 24 meses
La siesta única: horarios y rutinas
A esta edad la única siesta diurna ya está bien instaurada y no debería acabar más tarde de las 16h. Si se duerme tarde es posible que no sea un peque madrugador.
El secreto para mantener buenos horarios adaptados a los ritmos circadianos está en madrugar — 7:30-8h es la hora límite de levantarle.
Este periodo está marcado por la regresión de los 18 meses, que puede durar hasta 6 semanas. Tened paciencia y empatía: os necesita más que nunca. Intentad no caer en muletillas y si no queda otro remedio, eliminadlas rápidamente antes de que se arraiguen.
Cambios importantes a partir de los 2 años
Sueño en niños de 2 a 3 años
Se conoce como «los terribles 2» o «la aDOSiescencia».
Comienzan a tener mucha personalidad, saben muy bien lo que quieren — y sobre todo lo que NO — y nos lo harán saber con uñas y dientes.
Aparecen las temidas rabietas y su frecuencia dependerá de cómo actuemos ante ellas y del temperamento de nuestro peque.
Los problemas del sueño del niño de 2 a 3 años
Si ya se dormía de forma independiente, es posible que vuelva a reclamar apoyos. Manteneos firmes — suelen aprovechar cualquier punto de flaqueza — pero siempre desde el cariño y la empatía.
Suelen ser etapas de grandes cambios: llegada de un hermano, dejar el pañal, retirada del chupete o biberón, comienzo de la escuela… Todos afectarán al sueño de una u otra manera.
Lo ideal es que cada cambio tenga su momento y no sucedan todos a la vez. Si va a nacer un hermano, no es el momento de retirar el pañal.
Sobre el cambio de cuna a cama: aunque muchos expertos recomiendan hacerlo a partir de los 2,5-3 años, nosotras recomendamos individualizarlo mucho. Si probáis y resulta un fracaso, no tengáis miedo de volver a la cuna — quizá aún no está preparado.
Regresión del sueño de los 24 meses
¿Por qué una crisis de sueño a los 2 años?
Grandes avances en su personalidad: sabe lo que quiere y cómo expresarlo. Es la época del NO y comienzan las rabietas. Todo depende en gran medida del temperamento del niño y de la respuesta de los padres — puede resistirse a irse a la cama y pelear las siestas.
Aparecen los primeros miedos: a la oscuridad, a los monstruos… Dadle apoyo y explicadle que su habitación es un lugar seguro. Que pase tiempo diurno en su cuarto le ayudará a verlo como un espacio divertido y sin amenazas.
Además, el desarrollo del lenguaje da un salto importante a esta edad.
La resistencia a la siesta
Seguid ofreciendo la siesta y mantened un buen ambiente y rutina de sueño — aún es pronto para eliminarla. Si no la duerme, llegará doblemente cansado a la noche, aumentarán las rabietas y los despertares nocturnos.
La rutina del sueño en mayores de 2 años
Es importante mantener una buena rutina de sueño, por ello puede ser necesario modificarla e incluir partes divertidas que al peque le gusten.
Funcionan muy bien las rutinas en las que él puede tomar decisiones: este cuento o este otro, este pijama, la canción… Esto le permite reafirmarse y evita el «no» a todas nuestras propuestas.
La rutina debe ser siempre igual y previsible para que sepa qué esperar cada día.
Sueño en niños de más de 3 años
En esta etapa dejarán la única siesta que les queda. A veces ocurre al cumplir los 3 años, otras dura más. Si la dejan por obligación en la escuela, podemos ofrecerla los fines de semana.
Cuando desaparezca la siesta, asegurad un rato de tranquilidad a esa hora para recargar pilas y aguantar la tarde.
La hora de dormir puede complicarse — no quieren dejar lo que están haciendo. Buscad recursos pactados con el peque para evitar la lucha diaria: relojes visuales o cartulinas de rutinas de sueño que indican qué viene a continuación son muy útiles.
Aparecen los miedos y pesadillas. Si lo necesitan, puede dejarse una luz encendida — lo ideal es que sea de color rojo y esté lo más alejada posible del peque.
Soy Emma Salado, matrona especializada en sueño infantil. Si tu bebé no duerme bien y estás agotada sin saber qué hacer, puedo ayudarte. En Emmatrona acompañamos a familias con el Método SIRA, un enfoque respetuoso y personalizado para cada bebé. → Ver planes de asesoría de sueño infantil

¿Puedo ayudarte?
Soy Emma Salado, matrona y coach del sueño infantil.
¿Tu bebé no duerme bien? ¿Estás preocupada y no sabes qué más hacer? ¿Sus problemas de sueño están afectando a toda la familia?
Creo que puedo ayudarte. Contacta conmigo y te cuento cómo.